Directrices sobre IA, versión del 17 de junio de 2026
Nuestras directrices para el uso responsable de la IA
En una época de cambios tecnológicos sin precedentes, las empresas de medios de comunicación deben actuar de forma proactiva y establecer normas claras para el uso responsable de la tecnología. Especialmente en el periodismo, donde la integridad, la objetividad y la fiabilidad son de suma importancia, es imprescindible seguir unas directrices estrictas.
La inteligencia artificial y los sistemas de automatización inteligente son tecnologías clave que transformarán de manera radical el modo en que creamos, difundimos y consumimos contenidos. En lugar de temer este cambio, debemos participar activamente en él y aprovecharlo. Acompañando al desarrollo tan dinámico de estas tecnologías clave, aunque no siempre en sincronía con él, las leyes de la UE y a nivel nacional establecen normas obligatorias que también deben respetar las empresas que utilizan sistemas de IA en su actividad diaria.
Por este motivo, hemos elaborado un catálogo de directrices dinámico que refleja nuestra filosofía y nuestro enfoque respecto a estas tecnologías transformadoras. Estas directrices deben entenderse como un documento vivo y en constante proceso de desarrollo, ya que, en un entorno sometido a rápidos cambios en lo que se refiere a los requerimientos técnicos y normativos, debemos conservar la flexibilidad y capacidad de adaptación.
Nuestro objetivo principal es cumplir lo mejor posible con nuestra misión de ser fuente de información fiable e impulsora de la sociedad. La inteligencia artificial y la automatización son herramientas que deben ayudarnos en esta tarea, al permitir ganar en eficiencia y abrir nuevas posibilidades creativas. Nuestras directrices abordan estos retos y definen unas pautas claras para el uso responsable de estas tecnologías. Al mismo tiempo, se basan en los requerimientos del Reglamento (UE) 2024/1689 (Reglamento sobre IA), en particular en las obligaciones de transparencia y etiquetado (art. 50 del Reglamento sobre IA). Reflejan nuestra determinación de ser pioneros en esta transformación y de preservar nuestra capacidad de actuación y de decisión.
Nuestras directrices para el uso de la IA incluyen:
Preservación de la independencia periodística
Nuestra esencia es y seguirá siendo una información imparcial y basada en hechos que ofrezca orientación a nuestros lectores. Los sistemas de IA son herramientas que respaldan este objetivo, pero que en ningún caso deben socavar la confianza en nuestra integridad periodística.
Verificación de las fuentes de información
Todas las fuentes de información y todos los contenidos se someten a un riguroso proceso de verificación. Los datos que no puedan verificarse no tienen cabida en nuestra cobertura informativa. Las afirmaciones generadas por la IA —particularmente las procedentes de modelos de lenguaje grandes— no se tratan como fuentes, sino que se contrastan, como cualquier otra hipótesis no confirmada, con fuentes primarias fiables.
Control y responsabilidad editoriales
Los contenidos generados automáticamente están sujetos a un minucioso control final por parte de redactores cualificados. La responsabilidad periodística recae siempre en nuestras redacciones. La responsabilidad editorial de la publicación recae en el redactor jefe competente en cada caso (art. 50, apartado 4, párrafo 4, frase 2, del Reglamento sobre IA).
Comunicación abierta
Comunicamos de forma transparente y abierta a nuestros lectores cuándo y cómo se utilizan las tecnologías de IA.
Cumplimiento de las normas éticas
El uso de la IA no debe menoscabar nuestro deber de diligencia. Se garantiza en todo momento la protección de las fuentes y de los derechos morales, así como el tratamiento de los datos de entrada confidenciales (véase el apartado «Protección de los datos de entrada confidenciales» más abajo).
Fomento de la libertad creativa
El uso de la IA tiene como objetivo proporcionar a nuestros redactores más margen para las actividades creativas y periodísticas. Por lo tanto, la IA se utiliza para ampliar las fuentes de información, investigar temas más rápidamente, desarrollar ideas y, en la práctica, trabajar de forma más rápida y eficaz.
Identificación de contenidos generados por IA
Las imágenes, grabaciones de audio y vídeos que se hayan creado o manipulado con ayuda de la IA y que se asemejen a personas, objetos, lugares o acontecimientos reales se identificarán de forma inequívoca como tales (art. 50, apartado 4, párrafo 1, y apartado 5 del Reglamento sobre la IA). La identificación se realiza directamente en el contenido y también es perceptible al compartirlo a través de imágenes de vista previa y en las redes sociales. La transparencia es clave para que nuestros lectores puedan clasificar correctamente el origen y la naturaleza de los contenidos visuales.
Lo mismo se aplica, por analogía, a los textos generados o manipulados por IA sobre asuntos de interés público (art. 50, apartado 4, párrafo 2, del Reglamento sobre IA). Siempre que dichos textos hayan sido sometidos a una revisión humana y a un control editorial, y se asuma la responsabilidad editorial de conformidad con el apartado «Control y responsabilidad editorial», nos acogemos a la excepción prevista en el artículo 50, apartado 4, párrafo 4, frase 2, del Reglamento sobre IA.
Protección de los datos confidenciales introducidos
No se introducirán en la IA de terceros contenidos que permitan identificar a informantes, que reproduzcan fuentes no públicas o que afecten a obligaciones contractuales de confidencialidad. La protección de los informantes y el secreto profesional editorial (art. 53, apartado 1, n.º 5, del Código de Procedimiento Penal alemán; art. 383, apartado 1, n.º 5, del Código de Procedimiento Civil alemán) se aplican sin restricciones.
Competencia en materia de IA
Los empleados que utilicen herramientas de IA con fines editoriales recibirán la formación adecuada sobre su funcionamiento, los errores típicos (en particular, las alucinaciones) y el contenido de estas directrices (art. 4 del Reglamento sobre IA).
Adaptación
Estas directrices se adaptarán a la evolución jurídica y técnica, en particular al Código de Prácticas de la Oficina Europea de Inteligencia Artificial y a la jurisprudencia de las autoridades competentes de supervisión del mercado.
Mediante el estricto cumplimiento de estas directrices, garantizamos un uso responsable de la IA en el ámbito periodístico y el mantenimiento de los altos estándares de nuestro sector.