Llamamiento conjunto a favor del reciclaje La industria europea del plástico exige un plan de emergencia por parte de Bruselas

Fuente: Comunicado de prensa Melanie Ehrhardt 6 min Tiempo de lectura

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La situación económica del sector europeo del plástico y del reciclaje de plásticos sigue siendo tensa. Por ello, 28 organizaciones de toda la cadena de valor exigen a la Unión Europea un programa de emergencia para reforzar la producción nacional y el reciclaje.

El sector europeo del plástico exige medidas inmediatas contra la crisis industrial(Bild:  dimitrisvetsikas1969 /  Pixabay)
El sector europeo del plástico exige medidas inmediatas contra la crisis industrial
(Bild: dimitrisvetsikas1969 / Pixabay)

El sector europeo del plástico advierte de una nueva pérdida de capacidad de producción y reciclaje. En un llamamiento conjunto, organizaciones de los sectores de la fabricación de plásticos, la transformación, la gestión de residuos y el reciclaje han instado a los responsables políticos europeos a adoptar medidas a corto plazo para estabilizar la cadena de valor.

El motivo es la persistente debilidad económica del sector. Así, la producción de plásticos en Europa se redujo un 8,3 % en 2023. Al mismo tiempo, Europa ha perdido notablemente importancia en el mercado mundial en los últimos años. La cuota europea en la producción mundial de plásticos se ha reducido del 22 % en 2006 a alrededor del 12 %.

La bvse respalda el llamamiento conjunto a favor del reciclaje

La situación es especialmente tensa en el sector del reciclaje de plásticos. Según los datos y estimaciones presentados en el momento del llamamiento del sector, Europa corría el riesgo de perder, desde principios de 2023 hasta finales de 2025, una capacidad de reciclaje total de casi un millón de toneladas debido al cierre de plantas. Las asociaciones industriales correspondientes consideran que esto pone en peligro no solo la base industrial, sino también los objetivos europeos en materia de economía circular y protección del clima.

Ante esta situación, 28 organizaciones del sector europeo del plástico y el reciclaje reclaman un apoyo más eficaz por parte de la UE. Entre los que respaldan esta iniciativa se encuentra también bvse Recycling Germany. Las principales prioridades son una mayor protección frente a las importaciones no equivalentes, unos costes energéticos más bajos, incentivos a la inversión y una mayor demanda de materiales reciclados europeos.

El sector reclama condiciones de competencia justas para los materiales reciclados

Uno de los puntos centrales del llamamiento a favor del reciclaje es la competencia internacional. Según la valoración de las asociaciones, los fabricantes y recicladores europeos se ven sometidos a una presión cada vez mayor debido a las importaciones a bajo precio de productos nuevos y materiales reciclados procedentes de terceros países.

Por ello, el sector exige que se apliquen requisitos comparables tanto a los materiales importados como a los fabricados en Europa. En el caso de las importaciones de plásticos reciclados, materia prima virgen y productos de plástico, según la propuesta de los firmantes, deben aplicarse las denominadas «medidas especulares» o mecanismos equivalentes. Con ello se pretende evitar que lleguen al mercado europeo materiales que no cumplan los requisitos medioambientales, de calidad o de otro tipo que deben cumplir los productores europeos.

Al mismo tiempo, se pretende mejorar los controles aduaneros y la vigilancia del mercado. El sector considera que uno de los principales problemas radica en que, hasta ahora, no siempre ha sido posible verificar de forma adecuada el origen y el porcentaje real de material reciclado de los materiales importados.

Fomentar la demanda de plásticos reciclados europeos

Sin embargo, en opinión de las asociaciones, las medidas de política comercial por sí solas no son suficientes. Lo fundamental es crear un mercado de salida fiable para los plásticos reciclados fabricados en Europa.

Para ello, se debería recurrir en mayor medida, entre otras cosas, a los sistemas de responsabilidad ampliada del fabricante. Las tasas «ecomoduladas» podrían diseñarse de tal forma que se recompensara económicamente en mayor medida la fabricación de productos fácilmente reciclables y el uso de materiales reciclados.

De este modo, el llamamiento al reciclaje aborda un problema fundamental del sector del reciclaje: las inversiones en instalaciones de clasificación y reciclaje solo resultan rentables a largo plazo si existe una demanda suficiente y, a ser posible, estable de las materias primas secundarias generadas.

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Los firmantes reclaman, además, incentivos específicos a la inversión para la recogida, la clasificación y el reciclaje de residuos plásticos. También se deben estudiar instrumentos fiscales y otros incentivos financieros.

Los elevados costes energéticos merman la competitividad

Otro aspecto fundamental son los costes energéticos. Las empresas europeas del sector del plástico y del reciclaje se enfrentan, en algunos casos, a unos costes de producción considerablemente más elevados que los de sus competidores de otras regiones del mundo.

Por ello, el sector reclama un mejor acceso a una energía competitiva. El reciclaje, la formulación de compuestos y la transformación de plásticos deberían tenerse más en cuenta en las medidas de apoyo de la política industrial.

Al mismo tiempo, las organizaciones critican la incertidumbre normativa, las cargas burocráticas y las diferencias que, en algunos casos, existen en la aplicación de la normativa vigente dentro de la UE. Los procedimientos de autorización y los requisitos administrativos deberían simplificarse, y la normativa de la UE debería aplicarse y hacerse cumplir de manera más uniforme en los Estados miembros.

Seis ámbitos de actuación para Bruselas

En esencia, las reivindicaciones pueden resumirse en seis ámbitos de actuación: 

  • Condiciones de competencia equitativas frente a las importaciones
  • Costes energéticos competitivos
  • Mejor control y aplicación de las normas vigentes
  • Menor fragmentación normativa en Europa
  • Mejores condiciones para la inversión y la innovación 
  • Desarrollo de la responsabilidad ampliada del fabricante

Según sus propias declaraciones, a las asociaciones implicadas no les preocupa únicamente la protección de las empresas existentes. Advierten de que, si se produce una nueva reducción de las capacidades de reciclaje europeas, la aplicación de la política europea de economía circular también podría resultar más difícil.

Y es que el aumento de los requisitos relativos al uso de materiales reciclados y a las cuotas de reciclaje exige disponer de las capacidades correspondientes de clasificación y tratamiento. Si estas capacidades desaparecieran de Europa por motivos económicos, la dependencia de las importaciones podría seguir aumentando.

El reciclaje se convierte en una cuestión de política industrial

El llamamiento conjunto a favor del reciclaje pone así de manifiesto que el reciclaje de plásticos se considera cada vez más no solo una cuestión de política medioambiental, sino también de política industrial. El sector vincula la economía circular con cuestiones relacionadas con la competitividad europea, el abastecimiento de materias primas y la independencia estratégica.

Los firmantes advierten de que, si no se adoptan medidas correctoras a corto plazo, podría producirse un nuevo cierre de empresas y una mayor pérdida de puestos de trabajo. Al mismo tiempo, las inversiones ya realizadas en tecnologías de reciclaje y en la economía circular se verían amenazadas.

Para la UE, esto supone un conflicto de objetivos: por un lado, con la Normativa sobre envases (+) y otras normativas, aumentan los requisitos en materia de reciclaje y uso de materiales reciclados. Por otro lado, las empresas encargadas de producir las materias primas secundarias necesarias para ello se enfrentan a una presión económica considerable.

Desde el punto de vista de las asociaciones implicadas, la política europea de economía circular debe, por lo tanto, integrarse en mayor medida con la política industrial y de competencia. Por consiguiente, un ciclo del plástico que funcione no solo requiere objetivos de reciclaje ambiciosos, sino también mercados de salida económicamente viables para los materiales reciclados producidos en Europa.